Jul 2
02/07 Tribu
icon1 David | icon2 Uncategorized | icon4 07 2nd, 2008| icon32 Comments »

En los últimos días anduve leyendo a Eduard Punset y aunque alguno ya ha sufrido el totum revolutum que ha supuesto en mi almanaque de ideas, pensaba que ya me había desprovisto de sus comentarios y que había logrado somatizar la parte que me había alterado de sus pensamientos. Descubro que muy lejos de ello, ahora parece que viene a mi mente una idea que pasó casi desapercibida en el contexto del libro.

Hoy pensaba hablar sobre cuál es el mecanismo que tenemos para que una persona te caiga bien o mal y me viene a la mente la idea de que es mucho menos costoso ser optimista que escéptico. Partiendo de esta base debemos tender a que somos los tipos más encantadores, brillantes y estupendos del mundo, o al contrario los más desabridos, bordes y brillantes del mundo, según nos vaya nuestra manera de interpretar el mundo o que este nos interprete.

En mi caso, soy una persona que consideran extrovertida, habladora, locuaz y en algún momento quiero pensar que brillante. Sin embargo esta no es la realidad, en el fondo soy autodefensivo, tímido y reservado, mucha gente que me conoce diría que esto es mentira, bien es cierto que no por hablar, tienes que decir.

Yo puedo llenar horas de conversaciones sin que esto haga ver lo que realmente siento. Hay una frase que Jeico y yo comentamos, el hecho de que pueda caer simpático no quiere decir que nos caiga bien todo el mundo, de hecho y a decir verdad  en mi caso, de primeras todo el mundo me cae bastante mal. Cada vez que conozco a alguien se abre una pequeña competencia para saber cuál de los dos es el más encantador o simpático. Claro que esto es una percepción y como tal puede ser falsa. Digamos que esta competición puede ser un modo de definir a cada uno dentro del grupo.

Todo esto viene a una reflexión, ¿Cuando te das cuenta que tus esfuerzos por ser el más simpático resultan fallidos? Probablemente venga a raíz de un comentario que pisa lo que tú opinas, una mirada sarcástica,  un cuchicheo con otro, una frialdad ante algo.  No seamos ingenuos no puedes caer bien a todo el mundo  ni siquiera debemos tratarlo, no es positivo para nadie.

La verdad es que no me preocupa demasiado el que haya personas que no sepan apreciarme como me gustaría. Son pocos y cobardes como dice la canción, al fin y al cabo puedo ser el tipo más encantador y brillante del mundo…