Oct 9

Sidney Carton sabe que está muerto mucho antes de que lo esté, Sidney Carton ama a una mujer y es lo suficientemente fuerte como para saber que todo está perdido desde el principio. Sabe que esa mujer no es para él y aunque la ame con todos sus sentidos sabe que es mucho mejor así. Y Sidney vaga por las calles y se esconde entre las sombras de la casa para ver su ventana, aunque sepa que de nada servirá, que es mucho mejor de esta forma.

No se puede llevar a una princesa a una taberna aunque en ella planeen su fin.

Sidney bebe, ríe y en el fondo tras esa botella se encuentra con una mujer que anda encantada en los brazos de otro. Y aunque la ame más que a su vida, el sabe que no puede romper castillos a pedradas.

Sidney está muerto, Sidney necesita morir ahora para salvar la vida de ella, porque sabe que todo está perdido de antemano.

La vida le guarda  esa última baza. Sidney cambiará su muerte en la sombra por la vida de otro, pero sabe que en sus brazos ya siempre estará él.      

Oct 7

¿Y si os contara que lloré?

No me lo toméis a mal, fue un despiste, un pequeño error, algo ya somatizado y subsanado. Un viento a contracorriente que me pillo desprevenido y me cogió a contrapié, un resfriado de mi corazón que se quedó congelado.

Divagaba yo por entre redes desconocidas y me llegó esta canción, perdonarme el video todos, no soy responsable de esta ñoñería.

 

Hace tiempo os conté mi pavor a los aeropuertos, a la soledad que en ellos vivo, a la mala leche que se me pone cuando viajo, a la desazón que se me queda cuando la acompaño a ella y me quedo en Madrid, Y me llegó esta canción desde mi pasado universitario trayéndome aquellos viejos poemas que escribía a unos labios de barro ya olvidados. Y recuerdo que esa canción me hablaba del futuro, de la esperanza de que nos convertiríamos en lo que deseábamos, esta canción que hablaba de aeropuertos de regresos esperados.

Estoy seguro que no soy el que quería, en algunos momentos mejor, en otros más vulgar, más pacífico. Me pegué tanta batalla que llevo mucha herida en el morral, no me creo demasiado en serio. Me río de mi mismo tanto como mi orgullo me permite, y escuchando esta canción me vino a la mente que ocurriría si ella olvidaba el camino de regreso qué es con lo que me quedaría.

A veces tengo miedo de no saber lo que es amarla, a veces la asesino con mi ironía, que le voy a hacer si me sale la maldad. Crecí en un barrio difícil que me vuelve lobo ante corderos. Si ya me lo dice alguno que me sale la vena macarra en cuanto me despisto. Y ella, ¡cuanto lo sufre! Como la enojo en cuanto me disparo y no dejo cuello que marcar.

Recuerdo la primera vez que estuve con ella segundo a segundo, lo que yo buscaba y lo que luego encontré, tarde varios días en saber que era lo que había cazado. Iba tan salvaje que la hice llorar a fuerza de maldades y ese día morí un poco más y en eso estoy.

A veces los corderos se comen a las fieras, pero en este mundo que complicado es separar los lobos de los corderos.