Hay días como hoy, que no le pasan a uno muy a menudo, por lo que seguramente es por lo que ahora mismo tengo una bola de hielo en el estómago. En primer lugar voy a cambiar mi ubicación en el trabajo durante una temporada, al final no sé, si esto lo he decidido yo o lo han decidido otros por mí, el caso es que mañana nueva vida, nuevos caminos.
Eso es lo que quiero pensar, necesito desintoxicarme de mi monótono y aburrido trabajo, así que me lo debo tomar como una salida de este largo túnel en el que llevo metido casi cuatro años. La semana pasada fue una semana caótica, una semana en el que la gente perdía los papeles, la moral y quién sabe si el rumbo… Fruto de aquellos barros vienen estos lodos.
Ahora me dicen que soy yo el que debe separarse y lo cierto es que no me lo tomo mal, hay motivos para que me quiera alejar un poco y respirar.
Siempre he defendido la vida apasionada, los que me conocen saben que no soy yo, si no vivo enamorado, enamorado de mi trabajo, de mis amigos, de mi bloK, de mi barrio, de mi chica, de la belleza y de todo lo que me hace reír-llorar y en lo que vivo de forma obsesiva y compulsivamente. Si vosotros supierais las locuras que soy capaz de cometer por una sonrisa… Y lo cierto es que llevaba un tiempo que mi trabajo se había convertido en un suma y sigue sin sentido.
En segundo lugar algo bueno trajo mi nueva ubicación en este día raro en el que han pasado muchas cosas extrañas.
La princesa de corazón de hielo se deshizo, se quito un poco esa careta que tiene de insoportable y se convirtió en esa rana verde preciosa que sabe croar sin decir soy la mejor: No te veo, no te veo, pero los momentos de llorar, son como los de reír, los momentos importantes de la vida. Yo por ti mato y tienes el pelo bonito o sea que ni se te ocurra hacerle nada…
Y luego hay otra gente, otra gente, que me quiere como soy, un desastre cotidiano, un chulo, un payaso, un príncipe enano que está enamorado de sí mismo y de sus excesos, un tío que cree que la Justa Medida es una vecina del quinto muy pesada con la que habla su madre.
Entre ellos, está; El Modelo Institucionalizado de Pareja Feliz, que ahora están entre te preparo un bizcocho, o no, mejor acércame el abanico que ando un poco revuelta. ¡Pobre crio no sabe a donde viene!
Esta Amira Ti (no se si se escribe así) que me asustas con tu percepción, porque siempre tienes razón en lo que ves, solo me gustaría que flexibilizaras ya sabes por lo de mi plan alternativo de abordaje pirata.
Están las cuentas pendientes que me llamaron y me dijeron el jueves comemos pescadito ¡Al diablo un poco de risas y caos nunca me sentó mal!
También MI MAMA de la tarde que se la cae el cielo a pedazos pero que no se preocupe, lo reconstruiremos más bonito.
Y mi Dama Serena que desconoce mi miedo a dormir sin la cabeza tapada, mi miedo a que no llegue el 3 de agosto y mi miedo a que Peter Pan vuelva a buscar su sombra.